Educación: Pública, gratuita y nacional

La Falange considerada en su estricta esencia es CULTURA, siendo ésta uno de los componentes olvidados hoy de la Justicia Social. La cultura es verdadera libertad, cultura es la capacidad humana de progreso y cohesión de los individuos en la sociedad, cultura es la facultad que descubre lo trascendente en el interior del individuo y que le permitirá actuar en su realidad vital, personal y colectiva.
La cultura se vehicula mediante la educación, la educación es un derecho y una obligación de los individuos que conforman una sociedad. Por ello y para garantizar una educación para todos abogamos por una educación pública y gratuita, porque esta concepción pública ha permitido el desarrollo cultural del conjunto de la población más allá de sus posibilidades económicas.

Nos oponemos radicalmente a las políticas educativas neoliberales que son contrarias a esta concepción pública de la educación como derecho social, universal y por tanto gratuito. Rechazamos la separación cada vez mayor de la educación del ámbito de lo público fomentada por el poder de los políticos para ofrecérsela al mercado con la consecuencia de convertir uno de los pilares fundamentales de la sociedad en una mercancía de consumo. Estas políticas están fomentando la privatización del sistema educativo entregándolo al beneficio empresarial. Denunciamos el incremento de la financiación de la enseñanza concertada en detrimento de la pública, es inadmisible el carácter subsidiario que está adoptando la enseñanza pública en relación a la concertada.
Este proceso que lentamente va minando nuestro sistema nacional de educación, es perverso en sí mismo, pues inocula de una manera solapada los valores morales del liberalismo (competitividad extrema e injusta, elitismo, desigualdad social, clasismo,…)

Los hechos son contundentes: España tiene una tasa de abandono y fracaso escolar que dobla a la de la Unión Europea. Mientras se rescatan los bancos con cantidades ingentes de dinero público, la sanidad y la educación reciben escandalosos recortes presupuestarios que contribuyen a la mala asistencia sanitaria y a una educación deficitaria y de mala calidad. España es el país de toda la UE que más ha recortado en Enseñanza.

Propuestas de La Falange para recuperar la condición pública y la calidad de nuestro sistema educativo:

1- Unificación del sistema educativo español, recuperando de las Comunidades Autónomas la competencia sobre Educación. Por un lado para dar las mismas oportunidades a todos los estudiantes, por otro para eliminar perjudiciales fines políticos que se imponen a los educativos. Así se garantizará el objetivo de integración nacional educativa, consiguiendo una mejor enseñanza y consolidando al Estado como verdadera unidad política, social y territorial.

2- Un gran debate nacional entre los profesionales educativos y otros sectores como sindicales, familiares y municipales para analizar la verdadera problemática entre escuela Pública y Privadas (confesionales, laicas, concertadas). Esto permitiría construir un nuevo sistema que recoja todos los niveles de la educación desde preescolar hasta los estudios superiores, articulando y organizando todas sus dimensiones (organizativa, curricular, pedagógica y didáctica), con criterios que respondan a los desafíos actuales no sólo de formación para niños y adolescentes sino también de investigación, profesionales de reciclaje o readaptación, de implantación social, de cultura,…

3- Ley Estatal de Financiación de la Educación que contemple y asegure la inversión en todo tipo de recursos que la Educación Pública requiera en cada una y todas de sus etapas y modalidades y que prevea todos los aspectos deficitarios. Esto supone fomentar políticas de redistribución y compensación que garantice la absoluta cobertura nacional de la educación pública, que será gratuita y plena en todas las etapas.

4- Eliminación de todos los planes de ajuste y recortes. España está actualmente por debajo de la media de la CE en presupuesto y gasto en educación. Exigimos el incremento del presupuesto de educación de una manera progresiva hasta alcanzar un suelo de gasto justo e innegociable.

5- Iniciación de un proceso progresivo para la eliminación de la financiación pública de los centros privados con conciertos públicos -concertados-; dicho proceso se efectuará, pactando y favoreciendo la integración de dichos centros que lo deseen y lo soliciten en la red del sistema público de Educación. Esta operación se efectuaría atendiendo y estudiando las características de cada centro para la aplicación de los términos y condiciones de dicha integración. En estas medidas se incluirá la paralización inmediata de cesiones de suelo público (que pagamos todos los españoles) a empresas y entidades de la educación privada.

6 -Subrogación de todo el personal docente en virtud del artículo 44 del Estatuto de los Trabajadores, esta integración de los docentes de la concertada a la pública se hará efectiva una vez pasado un proceso de evaluación y valoración. Nuestro movimiento exige la convocatoria de oposiciones restringidas para que estos trabajadores adquieran por mérito la categoría de funcionarios públicos. Los demás trabajadores no docentes (cocina, limpieza, bedeles, secretaría, etc) mantendrán las condiciones que determine su convenio del sector que están encuadrados. En todos los casos se les reconocerá la antigüedad.

7- Desarrollo pleno curricular de la asignatura religión católica que se impartirá en primaria y secundaria. La formación religiosa y de moral católica contribuye a la formación integral del alumno, desarrollando especialmente su sentido trascendente, y orientándole en los valores cristianos propios de España y que hacen posible una convivencia libre y solidaria. Por ello, la asignatura de religión y sus clases tendrán el mismo tratamiento y condiciones que las demás asignaturas. Estudiar religión no obliga a nadie a profesar ninguna religión pero le da conocimientos necesarios para vivir en nuestra comunidad.

8.- Dotar al profesional docente de las medidas necesarias para que se respete su autoridad y garantizar en las aulas el respeto y la seguridad para ejercer la enseñanza con normalidad tanto a docentes como a alumnos. El Estado no puede admitir que los centros educativos sean el primer paso de nuevas generaciones sin moral ni disciplina que pierdan sus vidas en actitudes individualistas y valores consumistas. Hay que recuperar la cultura del esfuerzo y el mérito.

9.- Adaptación a las nuevas tecnologías y a las necesidades laborales de un futuro cercano que vivirá una nueva revolución industrial con sistemas robóticos que asumirán la mayoría del trabajo mecánico que todavía realizan trabajadores. Esta adaptación necesaria no puede olvidar la formación humanística y en cultura hispánica y universal ni olvidarse del reciclaje de todos aquellos profesionales que tengan que ir readaptándose.

¡LA EDUCACIÓN ES LA BASE DE NUESTRO FUTURO NACIONAL!

¡POR UNA EDUCACIÓN NACIONAL, PÚBLICA, GRATUITA Y DE CALIDAD!

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