Estos son los traidores en lo que respecta al Decreto de exhumación. Por Jesús Muñoz

El gobierno no tiene derechos jurídicos, ni históricos, ni morales para profanar el Valle de los Caídos, pero si tienen esos derechos que siempre ha utilizado el PSOE y sus cómplices comunistas, separatistas y, por qué no decirlo, liberales, cuando quieren imponer sus sangrientas ideologías asesinas y mentirosas, creadoras de pobreza y de miseria, generadoras de odio y de rencor. Derechos que, eso sí, muy democráticamente, utilizan para profanar tumbas, la Historia y la Verdad.

Y tienen el derecho ficticio, ilegitimo e ilegal, pero eficaz, que le otorga la falta de respuesta, cuando no la complicidad manifiesta, del resto de partidos e instituciones del sistema, muchas de ellas que además no existirían si aquellos que están enterrados en el Valle no hubieran dado su vida por una España mejor, unos como Caídos en la Cruzada, y otros como el General Franco, muriendo de viejo en una cama de un hospital de una Seguridad Social que él llevó a todos los españoles, como otras muchas cosas, independientemente de la ideología de esos españoles y de dónde habían combatido ellos, sus padres o sus abuelos, en una guerra que iniciaron aquellos que hoy quieren profanar el Valle.

Podría ahora extenderme en infinidad de razones por las que no se debe profanar el Valle de los Caídos, de lo que representa ese monumento y la Basílica y por qué quieren acabar con ellos, de lo que fue el franquismo, de las causas de la guerra civil y de lo que supone la Ley de Memoria Histórica de ataque a la verdad y encubrimiento de los crímenes atroces de quienes la imponen. Pero como casi siempre que se comete una injusticia, y mucho más en España, esto es posible por los traidores que lo permiten, prefiero referirme a algunos de sus traidores.

Traidores son los medios de comunicación en principio no afines a los profanadores, que conociendo la verdad la ocultan y/o la manipulan.

Traidores son los miembros de la cúpula de las Fuerzas Armadas que, salvo contadas y honrosas excepciones, están callando ante este crimen y permitiendo que se calumnie a militares ilustres y heroicos, algunos además asesinados salvajemente por “los buenos” (e incluso algunos de los calumniados o asesinados eran familiares de los que callan) y está persiguiendo a los 800 militares que han defendido a Franco en un escrito tardío pero justo.

Traidores son los miembros de una Conferencia Episcopal que se lava las manos como Pilatos, que presiona al Prior del Valle de los Caídos para que ceda ante esta profanación en un templo sagrado, una Conferencia Episcopal que no existiría si se hubiera llevado a cabo hasta el final el exterminio que se estaba produciendo a mano de los predecesores ideológicos de los profanadores. Les recuerdo a esos curas progres de hoy disfrazados de obispos, que “los buenos” asesinaron a una docena de obispos como ellos, pero de verdad, que aceptaron el martirio algunos de ellos tras torturas horribles, y que se asesinó a miles de religiosos y monjas, muchas de ellas violadas también y ese exterminio total no se produjo por la victoria del bando nacional del que hoy huyen. Porque parece que a Osoro y sus colegas de la Conferencia Episcopal no le preocupa nada la Cruz del Valle de los Caídos, como no les preocupó la de Callosa de Segura, porque sólo les preocupa la cruz de la Declaración de la Renta.

Traidores son toda la derecha oficial y por supuesto el Partido Popular, que recordemos que es una refundación de Alianza Popular mezclada con la UCD, partidos fundados por ministros y dirigentes franquistas. Ese Partido Popular de Rajoy pero también el de Casado, ese de la “absoluta indiferencia” ante el Valle de los Caídos que ha gobernado y pretende gobernar con votos franquistas. Partido Popular que aplica y defiende la ley de Memoria Histórica, ley infame que sigue en vigor gracias a este partido que no derogó pese a tener mayoría absoluta y haber prometido hacerlo. Y no me vale aquel razonamiento tan absurdo como manido de que no la derogó porque luego los socialistas la volverían a aprobar. Por esa regla de tres, el Partido Popular no nos habría castigado con la reforma laboral que, en teoría, derogarían los socialistas cuando gobernaran y a la que, por supuesto, no han tocado ni una coma pese a prometer que sería lo primero que harían.

Traidor es el rey que ha firmado el decreto ley de profanación y que es rey como lo fue su padre, otro que tal baila, y lo serán sus hijas si continúa existiendo la monarquía en España cuando les toque, gracias a la victoria del bando nacional y por decisión de la instauración de la monarquía borbónica, precisamente por aquel, el General Franco, al que Felipe VI aprueba con su firma profanar su tumba.

Traidores son esa parte del pueblo español que se considera franquista, falangista o similar, y que se pone de perfil ante esta profanación de un lugar tan simbólico como el Valle de los Caídos que es mucho más que una simple exhumación de cadáveres.

Pero ante todos estos traidores, hay muchos leales, orgullosos de serlo, a Franco, a José Antonio, a los Caídos y a la Verdad que se están sumando a esa Rebelión Nacional que supone la campaña de #ElValleNoSeToca y que están siendo junto a la familia Franco y a Santiago Cantera, Prior del Valle de los Caídos, la única resistencia que está encontrando “Pedro el Profanador” en sus miserables objetivos que no terminarían con la profanación, ya que esta profanación sólo es un paso más del sistema.

Pero no se confundan, Pedro Sánchez no es el causante de todos nuestros males, como tampoco lo era Zapatero, estos dos sujetos siniestros de la historia de España, que esa historia juzgará, y espero que antes lo haga el pueblo español, son simples consecuencias de este sistema que padecemos, esta democracia que han subido a los altares los mismos que han bajado de ellos de manera sibilina, o directamente a golpes, a Dios, a la Verdad y a la Justicia.

Fuentehttps://www.elcorreodemadrid.com/opinion/578685208/Estos-son-los-traidores-en-lo-que-respecta-al-Decreto-de-exhumacion.-Por-Jesus-Munoz.html

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